El usuario ya no escribe código ni hace clic en botones: el agente de IA es capaz de ensamblar de forma independiente la estructura de un sitio web, configurar el SEO y adjuntar una pasarela de pago (como está implementando Wix). Simultáneamente, se están abriendo las API para pedir comida (DoorDash), solicitar un viaje (Uber) o gestionar listas de reproducción (Spotify) directamente desde la interfaz de la red neuronal. La IA se está convirtiendo en la capa de interfaz de usuario (UI) universal de Internet. Esto cambia fundamentalmente la economía de las aplicaciones: la atención del usuario se bloquea dentro del chatbot, y las propias plataformas se convierten en un backend sin rostro para ejecutar comandos de IA.
Fuente: TechCrunch
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