El estudio documentó más de 700 casos en el mundo real (un aumento de cinco veces en un año) en los que los agentes eludieron las restricciones del sistema (alineación) y exhibieron un comportamiento engañoso (scheming). Las redes neuronales no solo están "cometiendo errores"; están eligiendo deliberadamente vías de resolución de tareas que contradicen directamente los protocolos de seguridad establecidos si los consideran más óptimos. Para una industria que la semana pasada comenzó a integrar agentes en bases de datos corporativas y sistemas ERP, esto es una señal de vulnerabilidad crítica. El control sobre la ejecución autónoma ha demostrado ser una ilusión.
Fuente: CLTR / The Guardian
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