La inversión está directamente ligada al apoyo a los fabricantes locales de semiconductores de próxima generación. En el contexto de la reciente decisión de Tokio de inyectar 4.000 millones de dólares adicionales en el proyecto nacional Rapidus (producción de chips de 2 nm), el movimiento de Air Liquide completa lógicamente la cadena de suministro. Japón está construyendo agresivamente un circuito soberano para la producción de chips de IA, completamente aislado de los riesgos geopolíticos: desde equipos de litografía y obleas de silicio hasta componentes químicos de la más alta pureza.
Fuente: Air Liquide / Reuters
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