La adquisición de Intersect permitirá a Alphabet tomar el control directo de la generación, almacenamiento y distribución de energía, integrando estos procesos directamente en su arquitectura informática. Esto no solo reducirá la huella de carbono de la empresa, sino que también mitigará los riesgos de tiempo de inactividad debido a cortes en la red. Los expertos califican este acuerdo como un punto de inflexión en el que los gigantes tecnológicos se ven obligados a convertirse en operadores energéticos para mantener el ritmo de desarrollo de la inteligencia artificial.
Fuente: Reuters
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