Los funcionarios europeos están utilizando la Ley de Mercados Digitales (DMA) para obligar a Cupertino a abrir su arquitectura. El regulador teme que la profunda integración de los modelos generativos a nivel de iOS cree una barrera insuperable para los competidores, destruyendo el mercado de aplicaciones de IA de terceros. Apple, a su vez, defiende su circuito cerrado (Zero Trust) en aras de la privacidad de los datos de los usuarios. Esta reunión demuestra la brecha macroeconómica: mientras Asia y EE. UU. están escalando rápidamente las tecnologías, Europa sigue siendo un campo de pruebas complejo y excesivamente burocrático donde el lanzamiento de cada producto de IA requiere aprobación política al más alto nivel.
Fuente: Reuters / Comisión Europea / Apple
RegulaciónUEAppleCumplimientoBig Tech