El detonante del pánico fue la discusión pública de los ejecutivos de Anthropic y OpenAI sobre la necesidad de desacelerar el desarrollo de modelos fronterizos. Para los fabricantes de chips y memoria (HBM), este es un marcador crítico: si las empresas de software hacen una pausa para optimización y auditorías de seguridad, el CAPEX de gigavatios de los hiperescaladores será secuestrado de inmediato. Los inversores se han dado cuenta de la fragilidad de la burbuja del hardware: la capitalización de los monopolistas asiáticos de las fundiciones depende al 100% de la incesante carrera de parámetros en los laboratorios de Silicon Valley. Cualquier atisbo de estancamiento en el sector del software borra instantáneamente miles de millones de dólares del valor de los fabricantes de microelectrónica.
Fuente: Reuters / Bloomberg
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