Ayer escribimos sobre los planes de la compañía para recaudar $3.5 mil millones en efectivo, pero la valoración final de la compañía es el principal indicador macroeconómico del mes. Los creadores del Wafer-Scale Engine (chips gigantes del tamaño de una oblea de silicio entera) están aprovechando el momento a la perfección. Mientras corporaciones como OpenAI (de cuyos problemas escribimos ayer) queman dinero alquilando servidores, los fabricantes de computadoras de IA alternativas venden palas durante la fiebre del oro. Los inversores de Wall Street están listos para valorar generosamente cualquier startup de hardware capaz de aflojar, aunque sea ligeramente, el monopolio de NVIDIA en el mercado de entrenamiento de grandes modelos.
Fuente: Reuters / TechCrunch
InversionesCerebrasOPIHardwareMacroeconomía