Esta iniciativa surge en respuesta al crecimiento explosivo de la popularidad de los personajes de IA en Asia. El regulador teme que la antropomorfización excesiva de los algoritmos pueda conducir al aislamiento social de los ciudadanos y a una difuminación de la realidad. Las nuevas reglas también prohíben el uso de IA para crear contenido que pueda perturbar el orden público o la moralidad. Los expertos creen que estas medidas obligarán a los gigantes tecnológicos chinos como Baidu y Tencent a repensar seriamente la arquitectura de sus productos de consumo, reduciendo su nivel de compromiso "emocional".
Fuente: Reuters
ChinaRegulaciónCACSeguridad de IAPolítica Social