Esta medida es la respuesta asimétrica y muy dolorosa de Beijing a los embargos tecnológicos estadounidenses. El indio (específicamente el fosfuro de indio) es un componente crítico para la fabricación de transceptores ópticos de alta velocidad. Sin ellos, el intercambio de datos instantáneo entre decenas de miles de GPU en los centros de datos modernos es imposible (el cuello de botella del que habló el CEO de NVIDIA en Computex). Al controlar la mayor parte de la minería y el procesamiento de indio a nivel mundial, China obtiene una poderosa influencia sobre la Big Tech occidental. Mientras que Estados Unidos prohíbe la exportación de silicio, la República Popular China corta el acceso a los materiales sin los cuales este silicio no se puede vincular a un solo clúster de computación.
Fuente: Ministerio de Comercio / Reuters
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