El detonante de este demarche político fue un intento reciente de la corporación Meta de adquirir (o asociarse estratégicamente con) Manus, una startup asiática especializada en agentes de IA. Beijing bloqueó estrictamente esta iniciativa. Las nuevas reglas significan que el capital transnacional ya no podrá desviar libremente las innovaciones chinas de IA. En respuesta al embargo estadounidense sobre el suministro de chips, China está construyendo un muro simétrico, prohibiendo la exportación de algoritmos avanzados y conjuntos de datos (datasets) a los ecosistemas de la Big Tech occidental. La división del mundo en bloques tecnológicos aislados (splinternet) está entrando en su fase final.
Fuente: Consejo de Estado de China / Reuters / WSJ
GeopolíticaChinaMetaManusRegulación