Simultáneamente, la startup de IA china Momenta lanzó una OPI en Hong Kong con el objetivo de recaudar 751 millones de dólares. Aproximadamente el 60% de estos fondos se destinarán a la I+D de conducción autónoma (robotaxi) y a la infraestructura de IA. Ambos casos demuestran la resiliencia de la macroeconomía asiática: el capital chino invierte en nuevas empresas locales, que compran hardware a fabricantes locales para entrenar IA física (Embodied AI). La estrategia de Washington de aislar a Beijing de las tecnologías avanzadas ha dado como resultado que China construya rápidamente un ecosistema independiente donde el dinero circula sin importar Wall Street.
Fuente: Reuters / CXMT / Tencent / Momenta Global
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