En el contexto de los estrictos controles de exportación de Estados Unidos (los casos penales en Singapur lo confirman), Beijing está tratando de adquirir tecnologías no a través de la compra de servidores, sino a través de la fuga directa de cerebros. Taipéi ve esto como una amenaza directa a la seguridad nacional. El desvío de talento de ingeniería de TSMC y los laboratorios de IA locales al continente es el intento de China de crear un circuito soberano y completamente cerrado de producción de chips para entrenar sus propios modelos LLM en condiciones de aislamiento tecnológico.
Fuente: Taiwan NSB / Reuters
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