Este movimiento es una consecuencia directa de la escalada tecnológica de las últimas semanas. Tras consultas con Anthropic (sobre vulnerabilidades en el modelo Mythos) y el informe de Google sobre el primer exploit de día cero generado (17 de mayo), el BCE se ha dado cuenta de la magnitud del problema. Los algoritmos han aprendido a encontrar vulnerabilidades en el software bancario más rápido de lo que los sistemas SIEM clásicos pueden parchearlas. El regulador está enviando una señal clara al sector B2B: el uso de IA en ataques de piratas informáticos se ha vuelto sistemático. Los bancos tendrán que aumentar radicalmente los presupuestos para la Observabilidad de la IA y la defensa contra-algorítmica, o se arriesgan a perder sus licencias por incumplimiento de los estándares de resiliencia digital.
Fuente: BCE / Reuters
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