Esta es una señal crucial para inversores y reguladores. La ausencia de despidos masivos y deflación salarial indica la alta inercia del sector económico real. Las corporaciones están comprando potencia informática y obteniendo licencias de soluciones empresariales, pero el proceso de reestructuración de los procesos comerciales y de reemplazar el capital humano con agentes autónomos lleva años, no meses. El auge de la IA se localiza actualmente en el sector CAPEX (gastos de capital) de los gigantes tecnológicos y aún no se ha traducido en cambios macroeconómicos estructurales masivos. Las empresas todavía tienen un desfase temporal para adaptarse.
Fuente: Banco Central Europeo / Reuters
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