Este paquete es una respuesta burocrática a una dura realidad geopolítica. Habiéndose quedado atrás de EE. UU. en la carrera de modelos básicos y siendo completamente dependiente del hardware asiático, Bruselas está tratando de estimular la producción local. La UE planea inundar la creación de infraestructura de IA en la nube soberana y plantas de fabricación de chips con subsidios para fortalecer la "autonomía digital". Sin embargo, en el contexto de gigantescas inversiones privadas (como los 80 mil millones de dólares de Alphabet o el centro de datos de 5 GW de SoftBank en Francia), las inyecciones estatales europeas corren el riesgo de ser una gota en el océano. La burocracia no crea innovaciones; solo intenta ganar tiempo.
Fuente: Comisión Europea / Reuters
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