Europa comprendió perfectamente las reglas del juego: los llamamientos a la "seguridad" no son más que una herramienta para mantener el monopolio estadounidense. Mistral afirmó explícitamente que el frenado artificial cimentaría permanentemente el atraso tecnológico de la UE y convertiría el continente en una colonia digital de corporaciones como OpenAI y Google. El cisma macroeconómico de Occidente ya está documentado. El Viejo Mundo prioriza la soberanía sobre las efímeras amenazas de la AGI. Las inversiones continuarán fluyendo hacia modelos de peso abierto (open-weight), y ninguna directiva de Washington podrá detener la carrera informática en las fundiciones europeas.
Fuente: Mistral AI / Reuters
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