Este informe es una ducha fría para los escépticos que anticipan un inminente estallido de la burbuja de la IA. El capital se ha desplazado de las inversiones abstractas en I+D a la compra de soluciones de software corporativo. El crecimiento del 63% no está impulsado por suscripciones minoristas a chatbots, sino por una integración empresarial masiva: automatización de centros de contacto, generación de código y el despliegue de agentes autónomos (Agentic AI) en los sectores financiero e industrial. Las empresas han comenzado a pagar por una eficiencia operativa real, lo que garantiza a los proveedores de plataformas de IA un flujo de caja (cash flow) estable y predecible para los próximos años.
Fuente: Gartner
MacroeconomíaGartnerB2BInversionesIA Empresarial