El razonamiento oficial cita problemas de seguridad de los datos y los detalles de los contratos corporativos. En realidad, esto es una consecuencia directa de las recientes declaraciones de las asociaciones bancarias de Singapur y Japón, que han comenzado a ver los modelos fronterizos como posibles ciberamenazas. Además, en medio de las prohibiciones de EE. UU. de transferir tecnologías de IA a China (incluido Hong Kong), los bancos globales prefieren construir rígidos cortafuegos internos (ring-fencing) para evitar sanciones cruzadas y evitar fugas de análisis financieros patentados.
Fuente: Reuters / Business Times
BancaGoldman SachsAnthropicHong KongCiberseguridad