La basura de píxeles que irritaba a los usuarios comerciales es definitivamente cosa del pasado. La industria está cambiando su enfoque hacia la implementación de marcas de agua criptográficas invisibles y la edición profunda de metadatos (C2PA). Esta maniobra resuelve dos problemas simultáneamente. En primer lugar, los clientes B2B reciben contenido "limpio" que se puede utilizar en marketing y productos corporativos sin dañar su reputación. En segundo lugar, la corporación cumple formalmente con los estrictos requisitos de transparencia de la Comisión Europea: cualquier generación de redes neuronales está vinculada permanentemente a los registros de la plataforma, lo que permite a los auditores distinguir sin problemas a una máquina de un humano.
Fuente: Google / TechCrunch
CumplimientoGoogleMarca de AguaEU AI ActB2B