Este evento marca una ruptura del paradigma de la nube ilimitada. Si bien los hiperescaladores antes vendían su exceso de capacidad a los competidores con facilidad, ahora cada flop cuenta. El entrenamiento y la inferencia de modelos fronterizos pesados requieren tanto silicio y electricidad que incluso Alphabet no puede satisfacer las demandas de un cliente B2B al nivel de Meta. Este precedente es una consecuencia directa del déficit general de hardware en el mercado: las corporaciones se ven obligadas a introducir cuotas (rate limits) para proteger sus propios canales internos. Delegar los procesos de IA centrales a proveedores externos se está volviendo críticamente peligroso para la continuidad del negocio.
Fuente: Financial Times / Reuters
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