Georgieva destacó la sobrevaloración de activos tecnológicos, la presión sobre las redes eléctricas por la expansión de centros de datos y las disrupciones laborales como vulnerabilidades inminentes. Para la macroeconomía, esto reclasifica el estatus del sector. La inversión en IA ya no se modela exclusivamente como un motor de productividad, sino como un generador de inestabilidad sistémica. Si la monetización de software no se alinea con la amortización de billones de dólares en deuda de infraestructura, el ajuste de valoraciones podría desatar una recesión global que exigirá la intervención de los bancos centrales.
Fuente: FMI / Reuters / AP
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