Este es un reconocimiento significativo: el sector tecnológico ha dejado de ser solo un segmento del mercado de valores y se ha convertido en la base de la economía real. La construcción de centros de datos a escala de gigavatios, la modernización de las redes eléctricas y la fabricación de chips crean millones de empleos y estimulan la demanda en industrias relacionadas, evitando que la economía entre en recesión.
Fuente: Reuters / IMF
MacroeconomíaFMIInversión en IAPIBComercio Global