Tan destacó que el catalizador detrás de esta expansión es un costo por token sustancialmente más bajo y la flexibilidad del código abierto, lo que permite a las empresas personalizar modelos sin ataduras a proveedores extranjeros. Estas declaraciones admiten una realidad geopolítica: los controles de exportación estadounidenses sobre el silicio no han frenado el impacto del software chino. Los desarrolladores asiáticos han compensado las trabas de hardware mediante optimizaciones algorítmicas, desafiando el modelo de negocio de las API propietarias de EE. UU.
Fuente: Intel / Reuters
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