Para Intel, que pierde terreno bajo la presión de NVIDIA y AMD, este es el acuerdo de la década. Terafab tiene como objetivo crear potencia informática soberana para IA y robótica a una escala sin precedentes. Intel proporcionará sus instalaciones de fabricación avanzadas (litografía) para imprimir los chips personalizados que necesita Musk. Este es un ganar-ganar estratégico: xAI gana independencia de las cuotas de TSMC y los suministros de Jensen Huang, mientras que Intel carga sus fundiciones con un contrato que podría restaurar su estatus como un jugador clave en la arquitectura pesada de IA.
Fuente: Reuters / TechCrunch
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