La decisión de Tokio es una reacción en cadena a los acontecimientos de los últimos días. Recordemos que esta semana, los reguladores de Australia y Nueva Zelanda comenzaron a auditar las amenazas debido al lanzamiento de Anthropic Mythos, un modelo de IA de élite diseñado para encontrar vulnerabilidades en el código. Los funcionarios japoneses admiten: los algoritmos capaces de automatizar ciberataques y piratear arquitecturas con exploits de día cero representan una amenaza sistémica para las redes bancarias nacionales. Las tecnologías de seguridad se están quedando atrás de las capacidades ofensivas de las redes generativas, lo que exige una estricta intervención gubernamental.
Fuente: Reuters / FSA Japan
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