La razón radica en las dudas macroeconómicas. Los inversores están empezando a darse cuenta de que la demanda explosiva de memoria HBM de servidor puede resultar insostenible si los desarrolladores de LLM no muestran un aumento múltiple en las ganancias en los próximos trimestres. Se hace evidente una paradoja financiera: mientras las nuevas empresas de IA están haciendo dumping de precios (como lo está haciendo la china Z.ai), sus márgenes comerciales caen, lo que amenaza la compra de nuevo hardware. El temor a un exceso de capacidad está obligando a los mercados a deshacerse de los activos sobrecalentados de los proveedores de infraestructura. La fase de fe ciega en la inteligencia artificial ha terminado; ha comenzado una estricta auditoría del retorno de la inversión (ROI).
Fuente: Samsung Electronics / SK Hynix / Financial Times / Reuters
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