No se trata sólo de un crecimiento exponencial; es una anomalía macroeconómica. La industria está absorbiendo capital a un ritmo que amenaza la estabilidad de otros sectores de la economía global (como confirmó anteriormente el Banco de Pagos Internacionales). Wall Street está financiando una reestructuración total de la informática global. La liquidez se quema en centros de datos, transformadores y contratos de energía nuclear. Para el mercado B2B, este informe es la prueba final: Big Tech no tiene planes de detener la carrera. No hay vuelta atrás; las corporaciones se verán obligadas a comercializar agentes autónomos a cualquier costo para recuperar este nivel histórico de CAPEX.
Fuente: McKinsey / Economic Times
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