Este movimiento demuestra que incluso los hiperescaladores del nivel de Meta ya no pueden soportar por sí solos el astronómico CAPEX para el desarrollo de la infraestructura de IA. La participación de BlackRock significa que los centros de datos para modelos fronterizos han pasado definitivamente a la clase de activos de inversión institucional (a la par de las centrales eléctricas o los oleoductos). Wall Street está financiando directamente el hardware para AGI, recibiendo a cambio rendimientos garantizados a largo plazo por el arrendamiento de capacidad de cómputo. La era en la que los gigantes de TI construían centros de datos exclusivamente con su propio efectivo libre ha terminado oficialmente.
Fuente: Meta / BlackRock / Reuters
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