Este contrato es un síntoma de un déficit físico severo. Como afirmaron los líderes de Silicon Valley en la reciente cumbre del G7, la falta de gigavatios disponibles se ha convertido en la principal barrera para escalar las arquitecturas de inteligencia artificial. La elección de Crusoe no es casualidad: esta empresa se especializa en utilizar gas de petróleo asociado (que de otro modo se quemaría en antorcha) para impulsar clústeres de computación de alta densidad. Mark Zuckerberg está resolviendo dos tareas macroeconómicas a la vez: expandir urgentemente la capacidad para entrenar futuras iteraciones de Llama para mantener el ritmo de Microsoft y Google, mientras mantiene formalmente el cumplimiento de ESG (estándares ambientales) alimentando servidores con energía "limpia".
Fuente: Meta / Crusoe / Bloomberg / Reuters
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