El sentimiento del mercado ha cambiado drásticamente. Si bien en 2024-2025 la compra de servidores basados en la arquitectura Blackwell se percibía como una garantía de dominio absoluto, hoy, el astronómico CAPEX asusta a los accionistas. Los analistas notan debilidad en el segmento de fabricación de componentes de IA: los clientes comienzan a optimizar presupuestos. Los inversores temen que los informes financieros de Microsoft, Alphabet y Amazon revelen una verdad desagradable: el gasto masivo en infraestructura informática aún no genera suficiente flujo de caja puro (cash flow), convirtiéndose en un "agujero negro" para los balances de los gigantes tecnológicos.
Fuente: Reuters / Investing.com
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