Esta decisión regulatoria es una dura bofetada a la industria y un resultado directo de la crisis energética. Entrenar modelos gigantes (como los que se ejecutan en chips NVIDIA y desarrollados por OpenAI) requiere cantidades colosales de electricidad y agua para enfriamiento. Las redes más antiguas simplemente no pueden alimentar a grupos de múltiples gigavatios (recordemos el reciente plan de 5 GW de Meta). Nueva York está pisando el freno para evitar apagones y el colapso de la red eléctrica local. La moratoria desencadena una reacción en cadena: los gigantes tecnológicos se verán obligados a trasladar sus capacidades físicas a otras regiones (o países), lo que aumentará aún más los costos de alquiler de servidores para el mercado B2B.
Fuente: Oficina de la Gobernadora de Nueva York / Reuters
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