En segundo lugar, el principal competidor del equipo verde, AMD, anunció inversiones de más de 10.000 millones de dólares en el ecosistema de IA de Taiwán. Esta maniobra expone la esencia de la carrera actual del mercado. El problema no es vender el chip; el problema es fabricarlo y empaquetarlo en un servidor. Al invertir miles de millones en Taiwán (el centro clave donde tienen su sede TSMC y Foxconn), AMD está consolidando su cadena de suministro. Ambas historias demuestran que el déficit de capacidad de los centros de datos no ha desaparecido, y la macroeconomía de la IA generativa sigue estrechamente vinculada a las fábricas asiáticas.
Fuente: NVIDIA / AMD / Reuters
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