La corporación de Jensen Huang no solo actúa como proveedor de hardware, sino como garante directo de acuerdos por hasta 125.000 millones de dólares (el 25% del fondo). Este cambio macroeconómico convierte la potencia de cálculo (compute) en una clase de activo institucional con rendimientos a largo plazo, similar a los bonos de infraestructura o los bienes raíces. Para los hiperescaladores y el mercado B2B, esto significa que el problema del CAPEX masivo se resuelve temporalmente: Wall Street está dispuesto a pagar la construcción de centros de datos de alto consumo energético, cimentando el monopolio absoluto de NVIDIA en la arquitectura de las futuras redes de IA soberanas y corporativas.
Fuente: NVIDIA / The Guardian / BusinessWorld
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