En sintonía con este triunfo financiero, la alta dirección de la corporación comenzó a incitar públicamente al pánico. A través de The Guardian, el laboratorio advirtió del riesgo de ciberataques "permanentes" organizados por agentes autónomos. Se trata de un clásico calentamiento del mercado B2B. OpenAI y Anthropic se preparan para las OPI y están desarrollando activamente herramientas empresariales cerradas (Zero Trust) para la protección de la infraestructura. Al demostrar las aterradoras capacidades de sus propios modelos, Big Tech crea un miedo artificial, que se convierte en el mejor motor para vender sistemas de seguridad premium a bancos y corporaciones. La cuestión de desplegar agentes de IA está resuelta; ahora, las empresas se verán obligadas a pagar para asegurarse de que estos agentes no las hackeen.
Fuente: Enterprise DNA / The Guardian
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