Se trata de una maniobra macroeconómica sin precedentes. El fabricante de hardware presta dinero a su cliente principal para asegurarse de que compre exclusivamente chips NVIDIA. SoftBank proporcionó 4.000 millones de dólares adicionales para la expansión de la infraestructura energética. Wall Street está recibiendo una señal clara: los hiperescaladores ya no son capaces de financiar el CAPEX con sus propios ingresos. NVIDIA se ha convertido de facto en un banco de inversión intraindustrial, cimentando su monopolio y vinculando la arquitectura de los futuros modelos AGI exclusivamente a su base de silicio. La competencia tecnológica ha pasado a la etapa de una guerra de balances.
Fuente: The Hindu / AFP
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