La fusión de las ramas de desarrollo de ChatGPT y la herramienta de generación de código Codex en un solo bloque es una clara señal arquitectónica. La compañía se está preparando para el lanzamiento de una superaplicación unificada capaz de resolver de manera igualmente eficiente tareas de ingeniería tanto textuales como complejas dentro de una sola ventana de contexto. Tras la reciente revelación de que la participación de Brockman está valorada en 30.000 millones de dólares (información privilegiada del 5 de mayo), esta reorganización parece una limpieza final de la estructura de gestión antes de una posible salida a bolsa (OPI). La dirección está construyendo una estricta vertical de poder, preparándose para la competencia directa con los productos de infraestructura de Anthropic y Google.
Fuente: WIRED / The Verge
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