Este es un precedente. El estado exige lealtad a la IA comercial, priorizando la seguridad sobre la ética de los desarrolladores. Si Anthropic cede, el concepto de "IA Constitucional" colapsa. Si no, pierde a su mayor cliente frente a Palantir o Anduril.
Fuente: Reuters / Axios
DefensaPentágonoAnthropicÉticaConflicto