Este es un paso sin precedentes que rompe la ideología pacifista de Silicon Valley. Durante mucho tiempo, Anthropic se posicionó como un laboratorio de IA "seguro y ético", distanciándose de los contratos militares. Sin embargo, en la carrera tecnológica con China, el gobierno de los Estados Unidos ya no está dispuesto a tolerar la neutralidad corporativa. La movilización forzada de modelos de IA sienta un precedente crítico: a partir de ahora, los LLM de frontera se equiparan oficialmente con armamento estratégico, y sus desarrolladores se ven despojados del derecho a elegir clientes cuando la seguridad nacional está en juego.
Fuente: Reuters / Axios
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