El rápido despliegue de clústeres de GPU de alto consumo energético (como NVIDIA Blackwell) ha revelado un cuello de botella crítico en la infraestructura: la disipación de calor y la distribución de energía. Las corporaciones pueden comprar miles de chips, pero sin sistemas de refrigeración líquida industrial (liquid cooling) y redes eléctricas inteligentes, se derretirán. El crecimiento de las acciones y los ingresos de Schneider Electric muestra claramente que los beneficiarios de la carrera AGI no son solo los desarrolladores de algoritmos y semiconductores, sino también aquellos que resuelven los desafíos puramente físicos y termodinámicos de escalar la capacidad.
Fuente: Reuters / Schneider Electric
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