Esta medida se produjo en el contexto de una advertencia sin precedentes del Banco de Pagos Internacionales (BPI), que calificó oficialmente el volumen de financiación de deuda en el sector de la IA (que supera el billón de dólares) como una amenaza macroeconómica sistémica. Los gigantes de TI están literalmente absorbiendo liquidez de los sistemas bancarios globales para sostener la carrera de infraestructura. La apuesta de SoftBank es un ejemplo clásico de una estrategia de "demasiado grande para caer" (too big to fail). Al inyectar miles de millones de dólares prestados en los desarrolladores de AGI, los fondos de inversión están vinculando la supervivencia de las instituciones financieras tradicionales a la comercialización exitosa de los chatbots. Si la economía unitaria de OpenAI no cuadra, un incumplimiento de la deuda de IA desencadenará una crisis global.
Fuente: SoftBank / BPI / Bloomberg
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