Son ignora a los escépticos: las valoraciones actuales de las nuevas empresas de IA y el gasto de los hiperescaladores en centros de datos (recordemos los 50.000 millones de dólares de Meta) solo parecen inflados en un paradigma a corto plazo. La infraestructura de la superinteligencia requiere una revisión completa del equilibrio global de energía y silicio. Las declaraciones de SoftBank son una señal para el capital institucional. La industria ya no mide el éxito mediante informes trimestrales; se trata de la absorción a largo plazo del PIB mundial para crear un ecosistema digital autónomo. Quienes no estén dispuestos a quemar billones hoy, quedarán para siempre al margen de la evolución tecnológica.
Fuente: SoftBank Group / Reuters
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