Esta es la respuesta macroeconómica directa de Seúl a la crisis de infraestructura global y las acciones agresivas de EE. UU. (la alianza Pax Silica) y China. El plan, implementado en colaboración con los chaebols nacionales Samsung y SK Hynix, incluye la construcción de megafábricas y grupos avanzados de empaquetado de chips. Corea del Sur reconoce su papel crítico: el país es un monopolista en la producción de memoria HBM, que es esencial para las GPU de NVIDIA y AMD. Al invertir medio billón de dólares en infraestructura de silicio, el estado cimenta su estatus como la base de hardware irremplazable para toda la industria global de IA generativa. Sin la capacidad coreana, la carrera por la AGI se detendrá físicamente.
Fuente: Gobierno de Corea del Sur / Reuters / AP
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