La ley exige que los desarrolladores de sistemas de "alto riesgo" (medicina, transporte, biometría) se sometan a una certificación de seguridad obligatoria. Se introduce una marca de agua estricta para cualquier contenido generado. Los expertos llaman a esto un punto de inflexión: la era de la autorregulación de las grandes tecnológicas en Asia ha terminado oficialmente. La innovación ahora debe ser no solo inteligente, sino también legalmente transparente.
Fuente: MSIT / Korea Herald
RegulaciónCorea del SurLeySeguridadGovTech