La estructura evaluada incluye cerca de 10.000 millones de dólares en crédito bancario y 30.000 millones en deuda corporativa institucional, destinados exclusivamente a la adquisición de procesadores de última generación de NVIDIA. Esta operación se erige como la expansión de infraestructura informática más apalancada en la historia financiera. Elon Musk traslada sus planes de clústeres de IA terrestres y orbitales hacia esquemas apalancados, evidenciando que la carrera del hardware demanda volúmenes de liquidez inalcanzables incluso para las empresas privadas más valiosas del mundo sin recurrir al crédito bancario global.
Fuente: Bloomberg / Financial Times / Reuters
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