Este acuerdo crítico está registrado en el prospecto oficial de SpaceX antes de su Oferta Pública Inicial (OPI). Para Google Cloud, esta es una victoria B2B monumental. Al arrebatarle el contrato a Amazon (AWS) y Microsoft (Azure), Alphabet demuestra la efectividad de sus inversiones de capital masivas en clústeres de TPU (la reciente recaudación de capital de 80.000 millones de dólares está empezando a dar sus frutos). SpaceX, con su constelación de satélites Starlink en constante crecimiento y robótica autónoma, genera petabytes de telemetría que requieren una inferencia continua. Esta alianza forma un nuevo centro de gravedad en la industria, equilibrando el dominio de hardware del nexo NVIDIA-Microsoft.
Fuente: SpaceX / Google / Reuters / FT
Computación en la NubeSpaceXGoogle CloudOPIMacroeconomía