Los gastos de capital trimestrales (CAPEX) en servidores y silicio alcanzaron la astronómica cifra de 16.400 millones de dólares. Para la macroeconomía global, esto señala un cambio definitivo en el enfoque tecnológico. SpaceX ya no es exclusivamente una empresa espacial; ha evolucionado hasta convertirse en uno de los proveedores de infraestructura de IA independientes más grandes del mundo. El déficit informático sin precedentes está obligando a los visionarios tecnológicos a desviar toda la liquidez disponible de industrias adyacentes hacia el silicio, consolidando los centros de datos como el sector inmobiliario más lucrativo (y más intensivo en capital) del planeta.
Fuente: SpaceX / SEC / AP / The Verge
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