Las GPU modernas han alcanzado límites térmicos y de energía: los electrones en los conductores de cobre son demasiado lentos y "calientes". La transición a fotones (computación óptica) permite procesar datos en una escala de picosegundos a la velocidad de la luz. El prototipo ejecutó con éxito la clasificación de miles de imágenes médicas. La nanofotónica es el Santo Grial de la IA de hardware. Si la tecnología se puede escalar a líneas de fundición comerciales, el consumo de energía del centro de datos se reducirá en órdenes de magnitud y el cuello de botella de interconexión desaparecerá para siempre.
Fuente: Universidad de Sídney / Nature Communications
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