Al regulador le preocupa el uso excesivo del apalancamiento por parte de empresas que apuestan únicamente por la infraestructura de IA. Esta señal es muy significativa: las empresas taiwanesas son las primeras en ver los volúmenes de pedidos reales y los niveles de inventario. Cuando el principal arquitecto financiero de la "fábrica del mundo" habla de una burbuja de IA, significa que el crecimiento de la carga de deuda en el sector se ha vuelto notable a nivel sistémico. Para los inversores, esta es una advertencia de que la era del fácil acceso al capital para las startups de IA puede ser reemplazada por un período de rigurosa auditoría de activos.
Fuente: Banco Central de Taiwán / Reuters
MacroeconomíaTaiwánBurbuja de IAFinanzasRiesgo