Este informe es una indulgencia macroeconómica. Las cifras demuestran que las corporaciones continúan comprando sin restricciones infraestructura de servidores, aceleradores tensoriales y óptica. Treinta y tres meses de continuo crecimiento de las exportaciones consolidan el hecho: los hiperescaladores (desde Meta hasta gobiernos locales) están pagando físicamente por el hardware, a pesar de los temores de una burbuja crediticia. Los fabricantes de silicio en Taiwán están cosechando los márgenes más confiables y garantizados. Los laboratorios de software pueden luchar sin fin por la lealtad del usuario, pero en última instancia todos pagan el "impuesto de hierro" a las fundiciones asiáticas.
Fuente: Ministerio de Finanzas (Taiwán) / Taipei Times
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