Esta decisión es una señal poderosa para todo el mercado (el "caso alcista"). El aumento de la inversión en líneas de producción confirma que la escasez de potencia informática para el entrenamiento e inferencia de IA persistirá. TSMC está apostando efectivamente su dinero a que la era de la IA apenas comienza, refutando los temores de un sobrecalentamiento del mercado de semiconductores.
Fuente: Reuters
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